Verdolaga – Portulaca oleracea
Plantas herbáceas
Verdolaga [Catalán]
Verdolaga [Castellano]
Portulaca oleracea [Científico]


Hábitat
Se trata de una planta de distribución subcosmopolita, presente en todas las regiones cálidas y templadas del mundo. Probablemente originaria del sudeste europeo o Asia sudoccidental, hoy en día la encontramos en los cinco continentes, a menudo vinculada a la presencia humana. En climas mediterráneos es donde prospera con más exuberancia, pero también aparece en zonas tropicales e incluso se comporta como invasora en algunos lugares. La verdolaga prefiere suelos removidos, ricos en nutrientes y soleados, hecho por el cual prolifera en huertos, cultivos de regadío, bordes de caminos, solares urbanos abandonados y otros ambientes ruderales. Se adapta tanto a sustratos arcillosos compactados como a tierras arenosas, siempre que tengan un mínimo de humedad. Es característica del verano: germina en primavera y crece rápidamente con el calor, aguantando las sequías estivales gracias a su suculencia. De hecho, presenta la fascinante capacidad de cambiar su metabolismo fotosintético durante períodos de estrés hídrico, abriendo los estomas solo de noche para reducir la pérdida de agua. Con este ingenio fisiológico, puede mantener la turgencia incluso bajo un sol inclemente, sobreviviendo allí donde otras plantas se marchitarían.
En nuestra zona, la verdolaga se hace notar especialmente en los huertos ecológicos y márgenes de acequias en verano, cubriendo el suelo desnudo entre los caballones. También puede crecer en grietas de aceras y otros rincones urbanos si encuentra un poco de tierra. La encontramos desde el nivel del mar hasta unos 1.300 m de altitud. En definitiva, le gustan los ambientes calurosos y alterados por el hombre, donde actúa casi como una “alfombra protectora” de la tierra, evitando la erosión y conservando la humedad del suelo con su cobertura extendida.
Historia de la verdolaga
Historia de la verdolaga
Antigüedad
La verdolaga era ampliamente utilizada en la antigua Mediterránea tanto en alimentación como en medicina. Ya aparece en fuentes griegas clásicas: Teofrasto (siglo IV aC) la menciona con el nombre de andrákhne como una de las hierbas de verano que se siembra en abril. Se han encontrado semillas de Portulaca en yacimientos arqueobotánicos de la edad del bronce y del hierro en el Mediterráneo, indicando que se recolectaba o cultivaba desde muy antiguo. El médico griego Dioscórides (siglo I dC) la describe en su Materia Medica y la recomienda para tratar cefaleas, inflamaciones, ardores de estómago, úlceras e incluso para expulsar gusanos intestinales. Destacaba también su virtud anafrodisíaca, afirmando que “extingue el deseo sexual ardiente” disolviendo el fuego interno de la lujuria. Los romanos la conocían igualmente: Plinio el Viejo la recoge en su Historia Natural y, confiando plenamente en sus propiedades curativas, aconseja llevar siempre una planta colgada al cuello a modo de amuleto para proteger la salud. Esta práctica indica la fe que se tenía en la planta como panacea. Plinio relata el caso de un hispano que se curó de los males de garganta llevando una raíz de verdolaga atada al cuello.

Cabe añadir que la verdolaga también figuraba en la tradición oriental: se cree que podría aparecer en tratados médicos chinos antiguos, y en la medicina ayurvédica de la India también era conocida por sus cualidades refrescantes. Hay evidencias de que la planta llegó al continente americano antes de la llegada de los europeos – por ejemplo, se han encontrado restos de verdolaga en un yacimiento de Canadá datadas en el siglo XV. Sea por migración natural o por introducción humana precoz, la “planta que nunca muere” se había difundido mucho antes de la era moderna.

No es extraño que Nicholas Culpeper (astrólogo y herbolario inglés, s. XVII) la clasificara bajo la influencia de la Luna en signo de Cáncer, atribuyéndole propiedades de enfriar los humores y calmar la sangre y el estómago. Culpeper recomendaba tomarla en ensalada o en zumo contra la gota y las inflamaciones internas, alineándose con la sabiduría popular de la época. En la obra Flora de Catalunya (1796), los botánicos Palau y Verge ya recogen el nombre “verdolaga” y destacan que se come en ensalada y se usa para “adelgazar la sangre”. A finales del siglo de las luces, la verdolaga era bien conocida tanto en la botánica científica (Carl Linné le había dado ya el nombre latín oficial en 1753) como en la medicina popular en toda Europa.

En los años 1970–80, con el interés creciente por los alimentos silvestres y la nutrición, la verdolaga fue “redescubierta” por los científicos: estudios norteamericanos y europeos revelaron que era excepcionalmente rica en omega-3, antioxidantes y vitaminas. Un artículo de 1986 la proclamó “la verdura más rica en vitamina A y E” entre 200 vegetales analizados, sorprendiendo a la comunidad científica. También se confirmó que contenía cantidades significativas de melatonina (un compuesto regulador del sueño) y por eso algunas hipótesis ligaban este hecho con los usos tradicionales para favorecer el sueño. Hacia finales del siglo XX, hortelanos pioneros comenzaron a cultivar variedades mejoradas (como la “verdolaga dorada”) para la venta en mercados locales, y la bibliografía etnobotánica la revaloró como una de las llamadas “malas hierbas útiles”.
Actualidad
En la actualidad, la verdolaga vive un renacimiento de interés en diversos ámbitos. Desde el punto de vista gastronómico, chefs de cocina silvestre y dietistas la promueven como un “superalimento” por su extraordinario perfil nutricional (rica en minerales, ácidos grasos omega-3, vitaminas y fibra) que puede contribuir a dietas saludables.

Usos medicinales de la verdolaga
Usos medicinales de la verdolaga
Desde el punto de vista medicinal, la verdolaga es valorada sobre todo por sus propiedades refrescantes, emolientes y antiinflamatorias. Toda la planta (especialmente las partes aéreas frescas) contiene abundantes mucílagos, unas sustancias gelatinosas que ejercen acción emoliente, alivian irritaciones e inflamaciones, y también cierto efecto laxante suave. Por este motivo, tradicionalmente se ha usado la verdolaga para calmar mucosas inflamadas en el tracto digestivo y urinario: por ejemplo, en caso de gastritis, colitis o cistitis, tomándola en preparados que aportan esta acción suave y refrescante sobre los tejidos internos. También es rica en vitamina C, lo cual la hacía útil contra el escorbuto y le confiere propiedades antioxidantes.
Enumeramos a continuación algunos de los principales usos medicinales tradicionales de la verdolaga y cómo preparar los remedios caseros correspondientes:
- Diurética y depurativa: Favorece la eliminación de líquidos y toxinas, indicada en retención, gota, reuma y depuración de sangre. El efecto se debe a los mucílagos y a los omega-3 con acción antiinflamatoria renal.
Preparación: Infusión o decocción suave con 15–20 g de hojas frescas en un vaso de agua, por la mañana en ayunas. - Emoliente digestiva y laxante suave: Alivia irritaciones gástricas e intestinales, regulando el tránsito sin ser un purgante drástico. También se ha utilizado contra colitis, hemorroides y gusanos intestinales.
Preparación: Comer cruda en ensalada o decocción de 100 g de planta fresca en 1 L de agua (4–5 tazas/día). - Antiinflamatoria y calmante interno: enfría el exceso de “calor interna” en fiebres, dolores de cabeza y sofocos.
Preparación: Zumo fresco triturando la planta y tomando 2–3 cucharadas al día, solo o con agua/vino.

- Antidiabética e hipotensora: puede reducir la glucemia y mejorar la sensibilidad a la insulina (diabetes tipo 2). El efecto diurético, el potasio y el magnesio contribuyen a un ligero descenso de la presión arterial.
- Aplicaciones tópicas: cicatrizante y calmante para heridas, quemaduras, eczemas, picaduras y ojos irritados.
Preparación: Cataplasma con planta fresca triturada o compresa con infusión concentrada. - Analgésica y antiespasmódica local: calma cólicos, dolores menstruales o de muelas.
Preparación: Hojas hervidas con vinagre aplicadas calientes al vientre o masticar hojas frescas.

Otros usos:
Tradicionalmente empleada contra picaduras venenosas y, en la medicina china, para disentería y diarreas infecciosas. Estudios recientes apuntan a propiedades antioxidantes, neuroprotectoras y posibles efectos anticancerígenos.
Precauciones:
A pesar de sus beneficios, la verdolaga contiene cantidades altas de ácido oxálico, igual que las espinacas o la onagra. Este compuesto puede contribuir a la formación de cálculos renales en personas predispuestas e interferir en la absorción de calcio y otros minerales. Por eso se recomienda un consumo moderado y, si se toma de forma regular, combinarla con alimentos ricos en calcio (por ejemplo, yogur o queso) que ayuden a precipitar los oxalatos y reducir su absorción.
Usos comestibles de la verdolaga
Usos comestibles de la verdolaga
La verdolaga es una planta silvestre que se puede comer y que ha viajado por mesas de todo el mundo. Tiene un gusto fresco, ligeramente ácido y un poco salado, con una textura jugosa y especial gracias a los mucílagos (parecido a la okra).
Es una bomba de nutrientes:
- Más provitamina A que zanahorias y espinacas.
- Mucha vitamina C y E.
- Minerales como potasio, magnesio y calcio para músculos, huesos y dientes fuertes.
- Omega-3 como el de los pescados, ideal para el corazón y contra la inflamación.
- Proteína vegetal y fibra… ¡y todo esto con menos de 20 kcal por cada 100 g!

¿Cómo se come?
- Cruda en ensaladas: fresca y crujiente, combina con lechuga, tomate o incluso sandía 🍉.
- Cocida: salteada con ajo, en sopas, guisos, tortillas o rellena en empanadas.
- En vinagre o fermentada: como un “pickle” refrescante.
- Semillas nutritivas: algunos pueblos las tostaban para hacer harina.
- En batidos o zumos: ¡con piña, menta y limón es súper refrescante!
Trucos y curiosidades
- Cogerla bien de mañana le da un punto más ácido y aromático.
- Las hojas tiernas son ideales crudas; los tallos más gruesos, mejor cocidos.
- Para evitar que sea demasiado mucilaginosa, cocínala con tomate o un poco de vinagre.
- Combina genial con frutas dulces y quesos salados como feta o mató.
Esta “planta de los peces” es una joya escondida en nuestros campos, llena de energía y sabor. ¿Quién dice que las “malas hierbas” no pueden ser un tesoro? 💚
Recetas con verdolaga
Estofado de garbanzos con verdolaga1
Ingredientes:
- 500 g de garbanzo pequeño cocido
- 500 g de hojas y tallos de verdolaga
- 2 cebollas
- 4 tomates
- 5 ajos
- aceite
- sal
Procedimiento:
- Hacemos un sofrito oscuro poniendo la cebolla cortada en juliana en una cazuela con aceite. Durante unos minutos la dejamos dorar bien con el fuego bien vivo, aunque coja color muy deprisa.
- Cuando ya está marronosa, bajamos el fuego y la cubrimos de agua. La dejamos cocer así hasta que el agua se ha evaporado y la cebolla queda blanda y brillante. Seguidamente añadimos los ajos y cuando cogen color también el tomate rallado.
- Una vez ha reducido añadimos la verdolaga cortada a trocitos y la cubrimos con el agua de hervir los garbanzos y lo dejamos cocer durante 10 minutos. Para acabar, añadimos los garbanzos y lo cocemos todo junto durante 5 minutos más.

Fuente: Eixarcolant
Ensalada de nopales con verdolagas y queso feta2
Ingredientes:
- 4 a 6 nopales CRUDOS baby picados en daditos mini
- 1/2 a 1 manojo de verdolagas (las hojitas)
- 10 a 15 tomates cherry partidos en cuartos
- Queso feta al gusto, trinchado
- 2 cucharada de cebolla picada muy finita o más al gusto
- 3 cucharada de cilantro picadito (opcional)
- EXTRAS: añadimos a veces garbanzo cocido o aguacate y queda deliciosa pero son cosas opcionales
- PARA LA VINAGRETA
- 1/4 taza de zumo de limón
- 1 a 2 cucharada aceite de oliva extra virgen de buena calidad como el de Taula Sana
- 1 cucharadita de orégano
- Sal y pimienta
- PARA CURARLOS
- 3 a 4 cucharadita de sal gruesa (varía entre la cantidad de nopales) ¡¡PERO NO MÁS PORQUE SE SALAN!! ¡¡Cuidado!!
Procedimiento:
- Cura los nopales en sal: mézclalos con la sal y muévelos con las manos o una cuchara mucho tiempo para que salga la baba (formará muchísima espuma, se pondrán tiernos y de color verde vivo, ¡lo notarás!)
- Cuando los veas que están verdes color vivo y ya suaves, enjuágalos con MUCHÍSIMA agua para que salga la baba y no se salan.
- Cuélalos y enjuágalos muy muy bien y ya están preparados para utilizarse.
- Prepara la ensalada mezclando los nopalitos, las verdolagas, el tomate «cherry», el feta, la cebolla, el orégano, el limón, el aceite de oliva, sal y la pimienta. Prueba y ajusta sazón. Añade más limón o aceite de oliva para balancear los sabores.
- Sirve con pimienta y espolvoreando más feta si quieres.

Fuente: Mesa Sana México
Sopa de verdolaga3
Ingredientes:
- 2 manojos de verdolaga
- 800 g de patatas para cocer
- 500 g de tomate pera
- ½ cebolla mediana
- 2 o 3 dientes de ajo
- 2 o 3 chiles chipotle en adobo (u otra variedad de chile)
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 l de caldo de pollo, carne o verduras
- Sal
- Pimienta negra molida
Procedimiento:
- Empezamos por preparar 2 manojos de verdolaga. Nos quedamos con las hojas y los tallos más tiernos, descartando el tallo central de cada rama ya que son las partes más duras. Una vez acabada, es fundamental lavar bien la verdolaga para eliminar cualquier resto de tierra o impurezas.
- Continuando con la preparación, tomamos 800 g de patatas de una variedad recomendada para cocer y las lavamos bien y las pelamos. Después, las cortamos en cubos de aproximadamente 1,5 cm. Reservamos para más adelante.
- Pasamos a la técnica del tatemat. Colocamos 500 g de tomates pera, media cebolla mediana pelada y 2 o 3 dientes de ajo (con la piel) en una plancha caliente, sin ningún tipo de materia grasa. Dejamos que se vayan quemando ligeramente y los iremos volteando, hasta conseguir el color oscuro por ambos lados.

Fuente: Bon Viveur
- Después de que el tatemat esté listo, retiramos todo de la plancha y lo colocamos dentro del vaso de la batidora junto con 2 o 3 chiles chipotle en adobo, según el nivel de picante deseado. Trituramos.
- El siguiente paso es colar el triturado para eliminar cualquier trozo de piel o semilla que haya quedado. Queremos una salsa tan fina como sea posible para que la textura de la sopa sea perfecta. Nos podemos ayudar de un pilón de mortero para facilitar la tarea.
- En una cazuela grande calentamos 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva. Añadimos la salsa colada y cocinamos a fuego medio durante unos 10 minutos.
- Cuando la salsa esté hecha, incorporamos 1 litro de caldo de pollo (de carne o de verduras) y las patatas que habíamos reservado. Ponemos al punto de sal y pimienta negra molida, y dejamos cocer a fuego medio-bajo de 15 a 20 minutos.
- Cuando las patatas estén casi cocidas, es hora de añadir la verdolaga que habíamos preparado. Incorporamos las hojas y tallos tiernos a la cazuela.
- Finalizamos la cocción dejando que todo se cocine unos 5 minutos más, hasta que las patatas y la verdolaga estén tiernas. En este momento ya podemos servir la sopa.

Fuente: Bon Viveur
Curiosidades mágicas de la verdolaga
Curiosidades mágicas de la verdolaga

Mensaje
«Soy portadora de equilibrio y frescura interior. Disuelvo el calor que quema por dentro, calmo la impaciencia y reconecto tu cuerpo con la tierra húmeda que te nutre. Conmigo reencuentras la cordura y la humildad, dejando que la vida fluya a su ritmo natural. Te ayudo a regenerarte y a fluir con los ciclos de la Naturaleza. No hay que forzar nada».
Bibliografía
- Cirujeda Razenberger, Alicia y Zaragoza Larios, Carlos. La cara amable de las malas hierbas. Usos alimentarios, medicinales y ornamentales de las plantas arvenses. Aragón: CITA (Centro de investigación y tecnología agroalimentaria de Aragón), p. 88-89
- Rodrigo Mora, Félix. ‘Usos de 113 plantas silvestres de los campos norteños’. Vigo.
- Dr. Berdonces, José Luis (2016). ‘Gran Enciclopedia de las Plantas Medicinales”. Madrid: Ediciones TIKAL, p. 948
- Font i Quer, Pius (2005).’Plantas medicinales. El Dioscórides renovado’. Barcelona: Ediciones Península.
- Malva Rodríguez, J. (2020). “La verdolaga, una planta infravalorada”. En: Revista Herbasana nº45. (Artículo de divulgación en castellano, destacando los usos culinarios y curativos de la verdolaga, con recetas).
- López i Orús, R. (2018). “Etnobotánica de la verdolaga en Cataluña”. Ponencia en el 3er Congreso de Plantas Olvidadas, Igualada. (Resumen de los usos tradicionales de P. oleracea recogidos en diferentes comarcas catalanas).
- Crump, Margaux (2023). “Viriditas: Musings on Magical Plants – Portulaca oleracea”. World Sensorium/Conservancy. (Artículo divulgativo que explora la historia, usos medicinales y conexiones mágicas de la verdolaga).

