Almez – Celtis australis

Árboles

Lledoner [CATALÁN]
Almez [CASTELLANO]
Celtis australis [CIENTÍFICO]
Cat: Lledó. Cast: Lodón [OTROS NOMBRES COMUNES]

Descripción botánica

El almez (Celtis australis), de la familia Cannabaceae, es un árbol caducifolio emblemático de los paisajes mediterráneos y de las zonas rurales de Cataluña. Alcanzando habitualmente entre 15 y 25 m de altura, desarrolla un tronco liso de tono grisáceo que, con los años, puede presentar verrugas y surcos superficiales. Su copa, ancha y densa, lo convierte en una opción muy apreciada para crear espacios de sombra en caminos, plazas y huertas, donde tradicionalmente daba refugio tanto a personas como a ganado.

Gracias a un sistema radicular profundo y extenso, el almez resiste largas sequías, se adapta a suelos pedregosos y calcáreos y tolera los vientos mediterráneos, hecho que facilita su cultivo en áreas urbanas y agrícolas. Por su longevidad, la tolerancia a la poda y la herencia cultural, muchos municipios han catalogado almezes monumentales como parte del patrimonio natural local, fomentando su protección y divulgación.

Majestuoso ejemplar de almez

Hojas

Las hojas del almez son alternas, simples y tienen forma ovalada o lanceolada, con los márgenes ligeramente dentados. La parte superior de las hojas es de color verde oscuro y la parte inferior, más clara. Cuando llega el otoño, antes de caer, las hojas suelen cambiar a un color amarillo dorado, ofreciendo un bonito espectáculo visual.

Frutos

Los frutos del almez son drupas pequeñas, redondas, de unos 1 cm de diámetro. Al principio son de color verde, pero a medida que maduran, se vuelven de un color púrpura oscuro o negro. Maduran a finales del verano o en otoño. Son comestibles, aunque tienen un gusto dulce muy discreto y la pulpa es escasa en comparación con el hueso que contienen. A pesar de ello, son apreciados por diversas especies de aves.

Lámina dibujo almeza

Flores

Las flores del almez son pequeñas y poco vistosas, de color verdoso, y aparecen durante la primavera, poco después de la emergencia de las hojas. Las flores son unisexuales, lo que significa que encontramos flores masculinas y femeninas en el mismo árbol, y son polinizadas por el viento.

Raíces

El sistema radicular del almez es profundo y extenso, lo que le permite anclarse firmemente al suelo y acceder al agua subterránea, haciéndolo muy resistente a la sequía.

Además, su capacidad para adaptarse a diferentes tipos de terreno, incluyendo suelos pobres o pedregosos, lo convierte en una especie ideal para la reforestación y el arbolado urbano, donde sus raíces no suelen levantar pavimentos tanto como otras especies de crecimiento rápido.

Hábitat

Etimología

El nombre científico del almez, Celtis australis, deriva del latín “celtis,” que se cree que a su vez proviene de un término de la lengua griega antigua. Esta conexión etimológica apunta a las raíces históricas del género y su denominación, mientras que “australis” hace referencia a su origen meridional o del sur, es decir, de regiones cálidas como la mediterránea. El nombre común, “almez”, deriva del latín vulgar lactoneum, que significa “fruto lechoso”, posiblemente por la textura ligeramente harinosa de la pulpa de su fruto.

Historia

Historia

Según una leyenda antigua, después de la derrota del gigante Gerión a manos del héroe griego Hércules, de su sangre surgió un árbol que ofrecía frutos abundantes cuando las Pléyades aparecían en el cielo. Durante la época romana, el almez era considerado un árbol sagrado, a menudo dedicado a la diosa Carna, protectora de los umbrales de las casas y amante del dios Jano Bifronte. Era costumbre colocar ramas de almez sobre los féretros como símbolo de protección.

Los griegos clásicos apreciaban la madera de este árbol por su calidad acústica y la utilizaban para fabricar flautas. En el siglo XVIII, los pajareros de España empleaban sus semillas para capturar pájaros durante el invierno.
En el Magreb, el almez es venerado como un árbol bendecido, capaz de alejar los maleficios y proteger a las personas de las desgracias. En muchas casas amaziges, se planta en las puertas para defender el hogar de los malos espíritus, y se cree que las ramas con frutos pueden espantar a los demonios. En algunos países islámicos, la ropa de los enfermos se cuelga en sus ramas con la esperanza de transferir las enfermedades al árbol, el cual puede acabar contorsionado y seco, pero aún resistente después de soportar estas cargas simbólicas.
Los frutos del almez han sido tradicionalmente utilizados en la gastronomía de diversas regiones mediterráneas para elaborar licores, mermeladas y otras preparaciones dulces. Aunque el fruto tiene poca pulpa, su sabor ligeramente dulce y su abundancia lo hacen un ingrediente apreciado en la cocina local.

almezas en diferentes puntos de maduración

Además de su utilidad culinaria, el almez ha sido valorado por sus propiedades medicinales a lo largo de los siglos. En la medicina tradicional, las hojas y la corteza se usaban para tratar problemas intestinales e infecciones del tracto urinario. Su madera, densa y resistente, ha sido utilizada para fabricar herramientas y objetos cotidianos, aprovechando su durabilidad y solidez.

Parte utilizada

Parte utilizada

Los frutos, las hojas, la corteza y su madera.

Usos medicinales del almez

Usos medicinales del almez

El almez ha sido valorado desde la antigüedad por sus propiedades medicinales, especialmente en la región mediterránea. Diversas partes del árbol, como las hojas, la corteza y los frutos, han sido utilizadas en la medicina tradicional para tratar una variedad de afecciones gracias a la presencia de compuestos bioactivos como los taninos, los flavonoides y otras sustancias beneficiosas.

La corteza del almez, por su parte, ha sido utilizada en decocciones para aliviar dolores reumáticos, inflamaciones musculares y otras afecciones relacionadas con el sistema locomotor, especialmente en casos de artritis o dolores articulares. También es un árbol que tradicionalmente ha ayudado a calmar molestias leves como dolores de barriga, irritaciones en la piel o pequeñas heridas, convirtiéndolo en un buen amigo para tener siempre cerca.

Principales propiedades medicinales del almez

  • Astringente: Las hojas del almez son ricas en taninos, sustancias con propiedades astringentes que ayudan a reducir la inflamación y controlar diarreas y la disentería. También pueden ser utilizadas externamente para tratar pequeñas heridas e irritaciones de la piel, gracias a su capacidad de contraer tejidos y acelerar la cicatrización.
  • Diurético: Las infusiones hechas con hojas de almez tienen un efecto diurético, que ayuda a aumentar la eliminación de líquidos del cuerpo. Esta propiedad es útil en el tratamiento de problemas del sistema urinario, como infecciones de la orina o cistitis, y en la prevención de cálculos renales.
  • Antiinflamatorio: La corteza y las hojas del almez tienen propiedades antiinflamatorias. Tradicionalmente, se han utilizado para aliviar dolores musculares, artríticos y reumáticos, así como para tratar otras afecciones inflamatorias internas y externas.
  • Antioxidante: Los frutos del almez contienen compuestos antioxidantes, que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo causado por los radicales libres. Esta propiedad contribuye a la prevención de enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento celular.
  • Antiséptico: Las hojas del almez tienen una ligera acción antiséptica. Se utilizan en infusiones o decocciones para limpiar heridas y prevenir infecciones menores, gracias a sus propiedades desinfectantes.
  • Control de la tensión arterial: Tanto los frutos como las hojas del almez se utilizan para reducir la tensión arterial. La planta seca se utiliza en infusiones, dejándola macerar durante toda la noche. En algunos casos se combina con manzanilla (Matricaria chamomilla).
  • Reducción del colesterol: Los frutos y las hojas del almez, ya sea en decocción o infusión, son utilizados para reducir los niveles de colesterol en sangre, ayudando a mantener la salud cardiovascular.
  • Control de la glucosa: Las infusiones de hojas del almez se utilizan para reducir los niveles de azúcar en sangre. En algunos casos, se recomienda tomar la infusión en ayunas durante nueve días para obtener un efecto regulador sobre la glucosa.

A pesar de sus beneficios, es importante recordar que, como con cualquier remedio natural, es necesario utilizar las preparaciones con moderación y bajo la supervisión de un profesional de la salud, especialmente si se combina con otros tratamientos médicos.
Gracias a estas propiedades, el almez es una planta valorada en la fitoterapia tradicional, ofreciendo beneficios terapéuticos que aún son reconocidos hoy en la medicina natural mediterránea.

Otros usos

Otros usos

El almez, además de sus propiedades comestibles y medicinales, presenta una serie de usos alternativos que resaltan su versatilidad e importancia en diversos ámbitos. A continuación, se detallan algunos de estos usos:

Madera y artesanía

La madera del Celtis australis es conocida por su dureza, resistencia, flexibilidad y belleza. Estos atributos la hacen adecuada para la fabricación de una variedad de objetos, incluyendo:

Instrumentos musicales: En algunas culturas, la madera del almez ha sido utilizada para fabricar instrumentos musicales, incluyendo flautas y otros instrumentos de cuerda.

Mobiliario: La madera es utilizada en la confección de muebles, que se caracterizan por su durabilidad y acabados atractivos.

Herramientas: Tradicionalmente, se ha utilizado para hacer herramientas de agricultura y artesanía, gracias a su resistencia al uso y la abrasión.

Paisajismo y jardinería

Aportación estética: Sus hojas verdes brillantes y su forma elegante lo hacen atractivo en jardines, parques y avenidas.

Sombra y refugio: Es apreciado por su capacidad de proporcionar sombra, lo que lo convierte en una elección ideal para espacios públicos y privados donde se busca confort al aire libre.

Protección del suelo y restauración ecológica

Control de la erosión: Las raíces profundas del Celtis australis ayudan a estabilizar el suelo, previniendo la erosión en zonas vulnerables, especialmente en terrenos pendientes.

Restauración de zonas degradadas: Se utiliza en proyectos de restauración ecológica para recuperar áreas afectadas por la deforestación o la actividad humana, ya que es una especie resistente que puede crecer en condiciones adversas.

Hábitat y biodiversidad

Refugio para fauna: Proporciona hábitat y alimento para una gran variedad de animales, incluyendo aves, insectos y pequeños mamíferos, contribuyendo así a la biodiversidad local.

Función en la polinización: Las flores del Celtis australis son una fuente de néctar para diversos polinizadores, ayudando a mantener el equilibrio ecológico.

Cultura y tradición

Simbolismo: En algunas tradiciones, el árbol ha sido considerado símbolo de fuerza y resistencia. Su presencia en espacios públicos puede reflejar valores culturales y comunitarios.

Reliquias y rituales: En algunos lugares, las ramas o la madera del almez han sido utilizadas en rituales o como elementos decorativos en celebraciones tradicionales.

Recetas con almezas

Recetas con almezas

Mermelada de almezas1

Procedimiento:

  • Póngalos a cocer con azúcar, unos trozos de manzana pelada -que le ayudará a espesar- y un poquito de agua, justo para cubrirlos. (Tenga en cuenta que son muy dulces, o sea que con unos 100 gr. de azúcar por kilo de almezas en crudo, es suficiente, porque la mayor parte del peso es de los huesos).
  • Añada un trozo de piel de limón y déjelos cocer unos 10 minutos, hasta que observe que las pieles se separan del hueso. Entonces pase la batidora a velocidad muy suave. Los huesos no se rompen, pero la pulpa se deshace.
  • También puede intentar deshacer la pulpa utilizando intensamente un batidor manual. De lo que se trata es de separar la pulpa de los huesos.
  • Pase esta mezcla resultante por el colador chino. Le quedará un líquido oscuro, muy dulce y con una textura como de miel.
Mermelada de almezas.
Fuente: Gastronomía salvaje.
Curiosidades

Curiosidades

¿Sabías que el almez es conocido como “el árbol de los bastones y de las horcas”? Su madera flexible pero robusta lo hace perfecto para hacer garrotes, bastones y horcas. Además, es un árbol que vive muchos años, ¡y los ejemplares más viejos pueden llegar a los 600 años! Este veterano natural ha sido testigo de siglos de historia, y seguro que aún tiene muchas historias que contar.
Algunos almezes destacados del Bages son el del paseo del Río bajo el edificio de los juzgados en la ciudad de Manresa, el de la colonia Galobart en Navarcles y el de la estación de Rajadell, este último declarado árbol monumental de Cataluña pero ya muy dañado. No se acaban aquí las desgracias sucedidas a los que habían sido los grandes almezes del Bages: un almez de magnífica estampa que había junto al puente sobre el Llobregat en Torroella de Baix (Sant Fruitós de Bages) fue inexplicablemente cortado, el de can Font de Cirerencs (Castellgalí) está actualmente (2020) casi muerto y del almez de tronco agujereado del mas el Suanya (Manresa) ya no queda casi nada. 2

Hojas secas y frutos, almezas
Mensaje

Mensaje

“Llevo la fuerza de la regeneración y la resiliencia. Después de cada adversidad, renuevo mi energía con vitalidad y confianza. Mi esencia está conectada con la tierra y la naturaleza, ofreciendo estabilidad y protección. Me mantengo firme, brillando con color y vida, recordando que la paciencia y la perseverancia siempre dan sus frutos. A través de mi fuerza interior, encuentro equilibrio y armonía con mi entorno.”