Almez – Celtis australis
Árboles
Lledoner [CATALÁN]
Almez [CASTELLANO]
Celtis australis [CIENTÍFICO]
Cat: Lledó. Cast: Lodón [OTROS NOMBRES COMUNES]


Hábitat
El almez es una especie característica de los paisajes mediterráneos, a menudo encontrada en bosques y márgenes de caminos. Se adapta bien a una gran variedad de terrenos, prefiriendo suelos bien drenados y zonas soleadas, aunque también puede prosperar en zonas con sombra parcial, como en los bordes de los bosques mixtos. Aunque puede crecer en suelos pedregosos y pobres, el almez muestra una gran tolerancia a las condiciones adversas, como la sequía, y puede adaptarse tanto a tierras calcáreas como arcillosas. Es especialmente común en zonas de clima mediterráneo, donde contribuye a estabilizar los ecosistemas locales. Su resistencia lo hace un árbol habitual en entornos urbanos y rurales, así como en zonas afectadas por incendios, gracias a su capacidad de rebrotar después de ser dañado.
Historia
Historia
Según una leyenda antigua, después de la derrota del gigante Gerión a manos del héroe griego Hércules, de su sangre surgió un árbol que ofrecía frutos abundantes cuando las Pléyades aparecían en el cielo. Durante la época romana, el almez era considerado un árbol sagrado, a menudo dedicado a la diosa Carna, protectora de los umbrales de las casas y amante del dios Jano Bifronte. Era costumbre colocar ramas de almez sobre los féretros como símbolo de protección.

Además de su utilidad culinaria, el almez ha sido valorado por sus propiedades medicinales a lo largo de los siglos. En la medicina tradicional, las hojas y la corteza se usaban para tratar problemas intestinales e infecciones del tracto urinario. Su madera, densa y resistente, ha sido utilizada para fabricar herramientas y objetos cotidianos, aprovechando su durabilidad y solidez.
Parte utilizada
Usos medicinales del almez

Principales propiedades medicinales del almez
- Astringente: Las hojas del almez son ricas en taninos, sustancias con propiedades astringentes que ayudan a reducir la inflamación y controlar diarreas y la disentería. También pueden ser utilizadas externamente para tratar pequeñas heridas e irritaciones de la piel, gracias a su capacidad de contraer tejidos y acelerar la cicatrización.
- Diurético: Las infusiones hechas con hojas de almez tienen un efecto diurético, que ayuda a aumentar la eliminación de líquidos del cuerpo. Esta propiedad es útil en el tratamiento de problemas del sistema urinario, como infecciones de la orina o cistitis, y en la prevención de cálculos renales.
- Antiinflamatorio: La corteza y las hojas del almez tienen propiedades antiinflamatorias. Tradicionalmente, se han utilizado para aliviar dolores musculares, artríticos y reumáticos, así como para tratar otras afecciones inflamatorias internas y externas.
- Antioxidante: Los frutos del almez contienen compuestos antioxidantes, que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo causado por los radicales libres. Esta propiedad contribuye a la prevención de enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento celular.
- Antiséptico: Las hojas del almez tienen una ligera acción antiséptica. Se utilizan en infusiones o decocciones para limpiar heridas y prevenir infecciones menores, gracias a sus propiedades desinfectantes.
- Control de la tensión arterial: Tanto los frutos como las hojas del almez se utilizan para reducir la tensión arterial. La planta seca se utiliza en infusiones, dejándola macerar durante toda la noche. En algunos casos se combina con manzanilla (Matricaria chamomilla).
- Reducción del colesterol: Los frutos y las hojas del almez, ya sea en decocción o infusión, son utilizados para reducir los niveles de colesterol en sangre, ayudando a mantener la salud cardiovascular.
- Control de la glucosa: Las infusiones de hojas del almez se utilizan para reducir los niveles de azúcar en sangre. En algunos casos, se recomienda tomar la infusión en ayunas durante nueve días para obtener un efecto regulador sobre la glucosa.
A pesar de sus beneficios, es importante recordar que, como con cualquier remedio natural, es necesario utilizar las preparaciones con moderación y bajo la supervisión de un profesional de la salud, especialmente si se combina con otros tratamientos médicos.
Gracias a estas propiedades, el almez es una planta valorada en la fitoterapia tradicional, ofreciendo beneficios terapéuticos que aún son reconocidos hoy en la medicina natural mediterránea.
Otros usos
Otros usos
El almez, además de sus propiedades comestibles y medicinales, presenta una serie de usos alternativos que resaltan su versatilidad e importancia en diversos ámbitos. A continuación, se detallan algunos de estos usos:

Recetas con almezas
Recetas con almezas
Mermelada de almezas1
Procedimiento:
- Póngalos a cocer con azúcar, unos trozos de manzana pelada -que le ayudará a espesar- y un poquito de agua, justo para cubrirlos. (Tenga en cuenta que son muy dulces, o sea que con unos 100 gr. de azúcar por kilo de almezas en crudo, es suficiente, porque la mayor parte del peso es de los huesos).
- Añada un trozo de piel de limón y déjelos cocer unos 10 minutos, hasta que observe que las pieles se separan del hueso. Entonces pase la batidora a velocidad muy suave. Los huesos no se rompen, pero la pulpa se deshace.
- También puede intentar deshacer la pulpa utilizando intensamente un batidor manual. De lo que se trata es de separar la pulpa de los huesos.
- Pase esta mezcla resultante por el colador chino. Le quedará un líquido oscuro, muy dulce y con una textura como de miel.

Fuente: Gastronomía salvaje.
Curiosidades


