Ortiga mayor – Urtica dioica
Plantas herbáceas
Ortiga gran, eixordiga, picacames [Catalán]
Ortiga mayor [Castellano]
Urtica dioica [Científico]


Hábitat
La ortiga (Urtica dioica) prospera en suelos ricos en nitrógeno y con una buena disponibilidad de humedad. Suele arraigar al pie de corrales, compost, huertos abandonados y bordes de arroyos, pero también llena bardas, claros de bosque húmedo y márgenes de caminos en toda Europa y buena parte del hemisferio norte. Prefiere la media sombra o el sol filtrado, pero puede ocupar espacios abiertos si el agua del suelo es constante. Este tapiz verde es clave para el ecosistema: sus hojas nutren orugas de mariposas como la mariposa de la ortiga (Aglais urticae) y el pavo real diurno (Aglais io), y sus colgajos florales ofrecen polen a numerosos insectos, reforzando así la cadena trófica de los espacios ribereños y agrícolas.
Historia de la ortiga
Historia de la ortiga
Antigüedad
Ya en el Egipto de los faraones se empleaba el aceite de semilla de ortiga para aliviar dolores articulares. En la antigua Grecia, Hipócrates y Dioscórides la citaban como planta “caliente” que inducía la sudoración y purificaba el cuerpo; recomendaban la decocción de hojas y raíces para limpiar riñones y pulmones. Los romanos añadieron una práctica contundente: la urticatio —flagelación leve con manojos de ortiga— para estimular la circulación y calentar extremidades frías; Plinio el Viejo recogió más de cuarenta remedios basados en esta planta.
Edad Media
En los monasterios europeos, la ortiga era ingrediente habitual de los hortus sanitatis: se hacían cenas depurativas durante la Cuaresma y cataplasmas para frenar hemorragias nasales o de herida. Hildegarda de Bingen la describió como “purga de la sangre” y las primeras farmacopeas medievales destacaron su acción diurética y hemostática.

Actualidad
La fitoterapia moderna avala diversas propiedades tradicionalmente atribuidas:
- Diurética y depurativa, útil en retenciones de líquidos.
- Anti‐inflamatoria (raíz) para la hiperplasia benigna de próstata.
- Remineralizante: hojas ricas en hierro, silicio y calcio.
Además, la gastronomía de kilómetro cero la reivindica en cremas, tortillas y pestos verdes.
Hoy, por lo tanto, la ortiga mayor mantiene vivo el legado milenario de una planta que, a pesar de que pincha, ha vestido, alimentado y curado durante generaciones.
Usos medicinales de la ortiga
Usos medicinales de la ortiga
Rica en minerales y compuestos bioactivos, la fitoterapia la ha convertido en diurético, remineralizante, antiinflamatorio y regulador prostático. Diversos estudios modernos, tanto de extractos de hoja como de raíz, confirman buena parte de esta sabiduría popular, aunque hay que seguir dosis y precauciones para evitar efectos adversos. Algunas de sus principales propiedades medicinales son:
- Diurética y depurativa: favorece la eliminación de agua y residuos nitrogenados; indicada en dietas de purga primaveral y retención de líquidos.
- Remineralizante: contiene altas dosis de hierro, calcio, silicio, potasio y vitamina C, útil en anemia leve o convalecencia.
- Anti-inflamatoria articular: aplicaciones tópicas (cataplasma o tintura) en artritis y dolores de rodilla muestran mejora de la movilidad y reducción del dolor.
- Antioxidante e inmunomoduladora: polifenoles, carotenoides y clorofila neutralizan los radicales libres y refuerzan las defensas.
- Emoliente capilar y anticaída: se aplica popularmente para fortalecer el cabello y reducir la caspa; contribuyen minerales y ácidos orgánicos.

Cómo aprovechar los beneficios medicinales de la ortiga
- Infusión o decocción (hoja): 1 cucharada de hoja seca por taza; hervir 3 min y dejar reposar 10. 2–3 tazas/día en curas de 2–3 semanas para depuración hepatorenal o anemia leve.
- Cataplasma fresco (hojas escaldadas o chafadas): Hoja fresca chafada o escaldada 30 segundos y colocada sobre la articulación que duele durante 15 min; repetir 1-2 veces/día.
- Tintura concentrada (raíz u hoja): Llena un bote de vidrio con raíz fresca cortada u hojas, cubre con alcohol de 40–50% (vodka, espíritu de vino…), tapa y guárdalo en un armario tres semanas, sacudiéndolo cada pocos días. Cuela y etiqueta. 10–20 gotas diluidas en agua, 1-3 veces/día (raíz para próstata, hoja para defensas)
- Vinagre capilar (hoja fresca): Llena un bote con hojas, cubre con vinagre de manzana y deja macerar 2 semanas. Cuela y diluye 1 cucharada en 250 ml de agua para el último enjuague: ayuda a reducir caspa y da brillo.

Precauciones y contraindicaciones:
- Puede causar molestias gástricas o irritación cutánea; mejor escaldar la planta y utilizar guantes.
- No recomendada en edemas cardíacos o renales severos sin supervisión médica.
- Puede interaccionar con diuréticos, antihipertensivos y anticoagulantes.
- En embarazo y lactancia, solo uso alimentario ocasional (sopas, tortillas) con hoja joven bien cocida.
Con estas recomendaciones, podéis empezar a disfrutar de los múltiples beneficios medicinales de la ortiga e incorporarla a vuestra rutina de salud y bienestar de manera natural y segura.
Usos comestibles de la ortiga
Usos comestibles de la ortiga
La ortiga es una de las verduras silvestres más completas que podemos cosechar en primavera: una vez que se le ha quitado el “picor”, hirviéndola o escaldándola, ofrece una hoja tierna tan nutritiva como las espinacas pero con más hierro y proteínas. Sus semillas y raíces también se pueden aprovechar, de manera que la planta entera es un auténtico alimento que la naturaleza nos proporciona sin el esfuerzo de tener que cultivarla.
Deja de “picar” tan pronto como la escaldas (30 s – 1 min en agua hirviendo) o la salteas un par de minutos; así neutralizas los tricomas y obtienes una verdura tan nutritiva como las espinacas, pero con más hierro y proteína. Una vez cocida tiene un sabor suave con un punto especiado, perfecto para combinar con ajos, quesos curados o cítricos.

Consejos y curiosidades:
- Al escaldarla mantiene el color verde vivo; si se hierve a la vez con patata, se evita la oxidación.
- Cocinarla más de 10 min puede reducir vitamina C, pero no la capacidad antioxidante.
- Añadir polvo de ortiga a la masa, incrementa la fibra, el hierro y la cocción del pan.
- La “sopa de ortiga” es un plato típico desde la Edad Media en el norte de Europa; hoy vuelve a estar de moda en los restaurantes escandinavos.
Recetas con ortiga
Sopa de ortigas y calabacín1
Ingredientes:
- 1 calabacín
- ½ cebolla
- 1 diente, ajo
- 2 cucharadas, aceite
- Un manojo, ortiga (no hace falta deshojar)
- ½ litro, caldo
- Sal, al gusto
Procedimiento:
- Pica la cebolla gruesa y sofríela con el aceite dentro de una olla.
- Añade el calabacín rallado y el ajo, y remueve durante unos 3 minutos más.
- Añade el caldo y la ortiga lavada. Tapar y cocinar durante unos 5 minutos después de llegar a hervir.
- Bate y cuela para retirar la fibra de los tallos de la ortiga.
- Añade la sal y remueve bien.
- Sirve y opcionalmente añade un chorrito de crema de leche dentro del plato, costrones, semillas o queso rallado.

Fuente: Las cuatro estaciones – Cocina salvaje
Crema de ortigas con morcilla y huevo flor2
Ingredientes:
- 1/2 kg de ortigas
- 1 cebolla
- 1 morcilla o butifarra negra
- 2 huevos
- un trozo de queso azul
- 1 cucharada de fécula de patata
- agua
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
- perejil
- vinagreta
Procedimiento:
- Para la crema de ortigas, ponte unos guantes, saca las hojas de las ortigas y límpialas.
- Pica finamente media cebolla y deja que se poche en un cazo con un chorrito de aceite de oliva. Añade un pellizco de agua y un pellizco de sal. Incorpora las hojas de ortiga y cocina durante 5 minutos aproximadamente. Tritura. Ponla de nuevo al fuego y lígala con la fécula de patata. Rectifica de sal y añade pimienta blanca. Al final, añade un trocito de queso azul y mézclalo bien.
- Pica finamente la otra media cebolla y ponla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Introduce la morcilla pelada y ahoga bien.
- Para los huevos flor, corta unos plásticos de cocina, píntalos con aceite y colócalos sobre unos boles pequeños. Rompe un huevo a cada bol. Sazona. Haz paquetitos y lígalos con cuerda de cocina. Cocínalos en una cazuela con abundante agua caliente pero que no hierva, durante 3-4 minutos. Escurre y retira el plástico.
- Pon un poco de morcilla al fondo del plato. Sirve alrededor la crema de ortiga. Coloca en el centro el huevo flor. Espolvorea con perejil picado y un poco de pimienta y riega con vinagreta.

Crema de ortigas con morcilla y huevo flor
Fuente: Hogarmania. Bruno Oteiza
Pesto de ortigas3
Ingredientes:
- 25 gramos de albahaca fresca aproximadamente 2 tazas llenas
- 25 gramos de ortigas frescas aproximadamente 2 tazas llenas
- 2 dientes de ajo medianos
- ¼ de taza de aceite de oliva
- Un puñado de piñones almendras o nueces
- ¼ de taza de queso parmesano
- Un pellizco de sal
Procedimiento:
- Lava las hojas de albahaca
- Pica las ortigas en una picadora para romper los pelitos urticantes
- Muele las hojas de albahaca, junto con la ortiga picada, los dientes de ajo, los piñones y el pellizco de sal hasta que consigas una pasta
- Ve incorporando poco a poco el aceite hasta conseguir la consistencia de una salsa gruesa
- Añade el parmesano y mézclalo hasta que quede todo cohesionado
- Puedes añadir otra poca de aceite si la consistencia te resulta demasiado sólida

Fuente: Lafloresta
Otros usos de la ortiga
Curiosidades mágicas de la ortiga
Curiosidades mágicas de la ortiga
Astrología
La ortiga se percibe como una planta de energía masculina; la tradición astrológica la vincula habitualmente con Escorpio, aunque algunos la enmarcan en Aries, bajo la tutela marcial de Marte y el impulso incandescente del elemento Fuego.5

Mensaje
Me mantengo al margen de envidias y enfrentamientos emocionales que me pueden hacer daño por dentro. Libero las tensiones del corazón y hago fluir mejor mi energía y mi cuerpo. Recargo la vitalidad y el entusiasmo por la vida. Limpio la mente y las emociones de toxinas que erosionan mi alegría.
Bibliografía
- Vàzquez Molina, Gabriel. La Magia de las Hierbas. Guipuzkoa: Txertoa argitaletxea (Euskal Gaiak Abark S.L.), 2012.



