Lentisco – Pistacia lentiscus
Arbustos
Lentisco [CATALÁN]
Lentisco [CASTELLANO]
Pistacia lentiscus [CIENTÍFICO]
Cat: Mata de cabrit. Cast: Mata [OTROS NOMBRES COMUNES]


Hábitat
Este arbusto es común en los pinares de pino blanco, en los encinares aclarados de las laderas soleadas y, sobre todo, en las garrigas, donde puede cubrir grandes extensiones de tierra. El lentisco es típico del clima mediterráneo, encontrándose desde la península Ibérica hasta Grecia y Turquía, así como en el norte de África. Prefiere suelos bien drenados y zonas soleadas, a menudo formando parte del sotobosque de los pinares y otros bosques mediterráneos. Es una planta muy resistente a la sequía y a las condiciones adversas, lo que le permite prosperar en terrenos pobres y pedregosos. Tiene una gran capacidad de rebrotar después de un incendio.
Las hojas del lentisco desprenden siempre un perfume intenso. Los territorios donde crece una maquia de lentiscos se caracterizan por una intensa emanación olorosa. La primavera es la época de las hierbas tiernas y frescas, y, generalmente, es el período en que notamos menos sus olores. Pero si el calor y las lluvias son escasas, las matas empiezan a sufrir la sequedad del terreno, y el olor, principalmente del lentisco, se hace más presente. Después, con la llegada del verano, la fuerza del sol va secando muchas hierbas, y al secarse completamente, en aquel momento encontrará el verde lustroso de las hojas del lentisco, que continúan manteniendo su follaje verde y muestran el orgullo de no parecer sufrir la sequía. Entonces, el perfume del lentisco sigue creciendo, desprendiendo un aroma que se propaga, fresco, muy diferente del olor reseco y caliente de las hierbas medio secas que llenan los márgenes y los campos sin labrar.
Historia
Historia
Ya en la antigua Grecia y Roma, el lentisco era apreciado por su resina, conocida como mástic, considerado un regalo de los dioses por sus propiedades beneficiosas. . Los antiguos griegos fueron de los primeros en darse cuenta de las propiedades medicinales y culinarias del mástic. La resina se utilizaba para masticar, como precursor de la goma de mascar moderna, para refrescar el aliento y limpiar los dientes. Los romanos, por otro lado, empleaban el mástic como ingrediente en perfumes y ungüentos medicinales.

Resina de Mástic

Usos medicinales del lentisco

Principales propiedades medicinales del lentisco
- Úlceras gástricas y duodenales: La resina tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas que pueden ayudar a reducir la inflamación y combatir la infección por Helicobacter pylori, una bacteria asociada a las úlceras.
- Dispepsia: El mástic ayuda a aliviar los síntomas de la indigestión, como el malestar estomacal, la hinchazón y la sensación de plenitud.
- Prevención de la caries: Las propiedades antimicrobianas del mástic ayudan a reducir la formación de placa y combatir las bacterias que causan las caries.
- Refresco del aliento: Masticar mástic refresca el aliento y reduce el mal aliento gracias a sus propiedades antisépticas.
- Tratamiento de heridas y quemaduras: Aplicado tópicamente, el mástic puede ayudar a cicatrizar heridas y quemaduras, reduciendo la inflamación y promoviendo la regeneración de la piel.
- Dolores articulares y musculares: Las propiedades antiinflamatorias de la resina también se aprovechan en preparados para aliviar dolores articulares y musculares.
Usos comestibles y recetas con lentisco
Recetas con lentisco
Arroz de pichón con lentisco
Ingredientes:
- Un pichón –si no encontramos, lo podemos sustituir por codornices–
- 2 tazas de arroz
- Ramas de lentisco con fruto
- 3 dientes de ajo
- 2 cebollas
- 3-4 tomates
- Sal
Procedimiento:
- En una paella con un poco de aceite doramos unos cuantos dientes de ajo enteros pelados. Los retiramos del fuego y, en la paella, ponemos el pichón. Lo marcamos unos dos minutos por banda con las ramas de lentisco –con hoja y fruto– encima para que vaya cogiendo un poco de sabor. Retiramos el pichón y, en la paella, salteamos cebolla, ajo y tomate como si hiciéramos un sofrito. En todo el proceso, dejamos las ramas de lentisco y salpimentamos al gusto.
- Una vez la cebolla, el ajo y el tomate estén cocidos y se hayan reducido, añadimos de nuevo el pichón, lo cubrimos de agua, retiramos el lentisco y añadimos el arroz. Lo dejamos cocer a fuego lento hasta que el arroz esté cocido, añadiendo agua y sal si es necesario.
- El pichón es la cría del palomo, que se consume justo en el momento en que los individuos jóvenes ya tienen las plumas de adulto, pero aún no vuelan. Hasta no hace muchas décadas, el arroz de pichón era uno de los platos tradicionales más apreciados de la gastronomía catalana.

Fuente: Eixarcolant.
Sil·ló de lentisco
Ingredientes:
- 1 taza de harina
- 1 taza de almendras sin tostar enteras
- 2 cucharaditas de frutos de lentisco
- 1 cucharadita de hojas de lentisco seco
- 2 cucharaditas de miel
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/2 cucharadita de anís molido
- 50 g de mantequilla
- Sal
Procedimiento:
- Primero de todo, ponemos la harina en una paella, sin nada más, a fuego fuerte, y vamos removiendo hasta que quede bien tostada. Tiene que quedar de color marrón oscuro, pero es necesario remover bien para que no se queme.
- A continuación, picamos ¾ partes de las almendras con los frutos de lentisco hasta que quede todo bien fino y también lo tostamos en una paella sin nada más.
- Una vez tostado, añadimos el anís, la canela y la sal.
- Lo ponemos todo en un recipiente donde añadimos la harina tostada que, previamente, habremos tamizado.
- Incorporamos también la mantequilla derretida y lo mezclamos bien con las manos.
- Finalmente, añadimos la miel y terminamos de mezclar.
- En este punto, ya tenemos la masa hecha y solo nos falta hacer la forma que más nos guste.
- Lo decoramos con las almendras sobrantes.

Fuente: Eixarcolant
Curiosidades mágicas


