Borraja

Plantas herbáceas

Borraja, borraina, pan y pececillo [Catalán]
Borraja [Castellano]
Borago officinalis [Científico]

Introducción

La borraja, también conocida como borraina o pan y pececillo, es una planta herbácea anual de la familia de las boragináceas (Boraginaceae) que puede llegar a medir hasta 1 metro de altura cuando es adulta. Suele crecer formando grupos numerosos, aunque también se pueden encontrar individuos aislados. Presenta un tallo erecto y hueco, recubierto de pelos rígidos y ásperos que le dan un tacto áspero en general. Las hojas son de color verde intenso cuando la planta es joven, pero a medida que envejece adquieren un tono más apagado y grisáceo. Una característica curiosa de la borraja es el sabor de sus brotes tiernos, que recuerda ligeramente al pepino. Tradicionalmente, se ha utilizado mucho en la cocina de regiones como Navarra y Aragón (España), Liguria (Italia), Creta (Grecia) o Frankfurt (Alemania) y su aceite esencial tiene aplicaciones cosméticas y medicinales.

Hojas

Las hojas basales forman una roseta grande: son anchas, ovaladas, con pecíolo y muy peludas (pelos rígidos que las hacen ásperas al tacto). Las del tallo son más pequeñas, sésiles (sin pecíolo) y abrazan un poco el tallo; a menudo tienen el margen ligeramente dentado. En fresco tienen un olor y sabor que recuerdan al pepino. Las más tiernas son las que se aprovechan en la cocina.

Frutos y semillas

Cada flor da un fruto típico de las boragináceas: un tetraquenio que se divide en cuatro núculas (como cuatro granitos separados), ovoidales, de 3–5 mm, rugosas y de color marrón oscuro o negro. Maduran de finales de primavera a verano y caen fácilmente al suelo, lo que explica que la planta se resiembre sola de un año para otro.

Flores

En cimas laxas en los extremos de los tallos. Cada flor es una estrella de cinco puntas: 5 pétalos azul púrpura (unidos en la base) y, en el centro, 5 anteras muy oscuras formando un pequeño cono. El cáliz tiene 5 sépalos estrechos y puntiagudos, a menudo con tinte rojizo, que sobresalen entre los pétalos. Tallos, pedicelos y cálices son peludos. Florece de finales de invierno a primavera, a menudo durante semanas.

Raíces

Tiene una raíz principal pivotante (como una “zanahoria” gruesa) de donde salen muchas raicillas laterales. Esta raíz ayuda a la planta a anclarse bien en suelos secos y a buscar agua en profundidad. Por eso la borraja no lleva muy bien los trasplantes cuando es grande: es mejor sembrarla directamente en el lugar definitivo.

Hábitat

Cultivo

En cultivo, se recomienda la siembra directa de la borraja, situando las semillas a unos 0,5–1 cm de profundidad, con un marco de plantación de aproximadamente 20 × 40 cm entre planta y planta. Dado el carácter nitrófilo de la especie, requiere suelos fértiles y es conveniente abonarlos con estiércol de liberación lenta en lugar de abonos químicos de disponibilidad rápida, para evitar una sobre acumulación de nitrógeno en las hojas. Después del primer año de cultivo, es importante dejar que algunas plantas espiguen y hagan semilla (por ejemplo, 1 de cada 5 plantas), de manera que las semillas caigan al suelo y germinen durante el otoño siguiente. De esta forma, se asegura la presencia continua de borrajas año tras año sin tenerlas que replantar, siempre que se respeten las condiciones óptimas para la germinación y el establecimiento de los nuevos plantones. De hecho, la borraja a menudo se reproduce espontáneamente en los huertos si se deja alguna planta sin cosechar. En cuanto a las tareas de mantenimiento, en verano (hacia el mes de agosto) se recomienda segar la vegetación e incluso labrar si hay mucha presencia de adventicias perennes, de manera que el terreno quede preparado para recibir las lluvias de septiembre que estimularán la germinación.

Plantación de borrajas en Inglaterra

Etimología

El nombre borraja (y borraja en castellano) proviene probablemente de la expresión árabe vulgar bū ʿaráq (en árabe clásico abū ʿaraq), que significa “padre del sudor” o “diaforético”, en alusión a las propiedades sudoríferas de la planta. Otros autores opinan que el nombre latín Borago deriva del latín tardío borra (o borus), que significa ‘pelo áspero’ o hace referencia a una lana rústica, aludiendo a los pelos gruesos que cubren la planta. También se ha propuesto que Borago podría ser una corrupción de las palabras latinas cor (‘corazón’) y ago (‘llevo’), es decir, significaría “llevo el corazón”, por los supuestos efectos cordiales (reconfortantes para el corazón) que le atribuían antiguos herbolarios. Otra de las muchas interpretaciones es que provendría del céltico borrach (o barrach), que significa ‘coraje’; se creía que esta planta infundía valor y alegría a los melancólicos, y de hecho se dice que antiguos guerreros celtas bebían vino infusionado con borraja antes de la batalla para aumentar su bravura.

Historia de la borraja

Historia de la borraja

En el Mediterráneo, la borraja se conoce y se aprovecha desde antiguo. En textos grecolatinos como los de Plinio y Dioscórides se mencionan plantas llamadas buglòssa/ox‑tongue y euphrosýnon («la que da alegría»), que la tradición herbolaria medieval identificó con la borraja; de ahí nace su fama de “hierba que alegra el corazón”. A lo largo de la edad media aparece en herbarios monásticos y recetarios como cordial: se maceraba en vino, hidromiel o agua melada para confortar el ánimo y hacer sudar.

En el Renacimiento, herbolarios como John Gerard (1597) y Nicholas Culpeper (1653) la recomiendan para “confortar el espíritu, calmar la tos, bajar la fiebre y estimular la sudoración”, de acuerdo con la medicina humoral de la época. En la península Ibérica está documentada en los huertos y cocinas de Aragón y Navarra desde hace siglos; el plato de borraja con patata y la expresión popular “en agua de borrajas” testimonian su arraigo. En Liguria se emplea tradicionalmente para rellenar pasta (pansotti) y en Frankfurt forma parte de la Grüne Soße (salsa verde) desde el siglo XIX.

Desde finales del siglo XX, el interés por el aceite de semilla rico en ácido γ‑linolénico (GLA) ha impulsado el uso de la borraja en cosmética y complementos nutricionales, cerrando un largo círculo que va de la herbolaria clásica a la investigación moderna.

Propiedades y usos medicinales de la borraja

Propiedades y usos medicinales de la borraja

La borraja ha sido utilizada tradicionalmente en fitoterapia para tratar diversos problemas de salud. Popularmente, se emplea para calmar la tos y para “purificar” la sangre y el hígado, gracias a sus propiedades diuréticas y sudoríferas (favorece la sudoración y la eliminación de toxinas). También se le reconocen efectos antiinflamatorios, útiles contra el reumatismo y la artritis. En medicina popular se ha usado la borraja para aliviar afecciones de la piel (es emoliente y ayuda a suavizarla), para reducir la inflamación de la próstata y como relajante ligero contra el estrés y la ansiedad.

Uno de los remedios clásicos es la infusión depurativa de primavera para limpiar la sangre y el hígado: se mezclan hojas y flores frescas de borraja con otras hierbas amargas (fumaria, achicoria, diente de león, etc.) a partes iguales hasta totalizar 20 gramos. Se pone una cucharadita de esta mezcla por taza de agua hirviendo y se deja infusionar unos 9 minutos. Tomando una taza en ayunas cada día durante un mes se considera un tratamiento depurativo tradicional para la sangre.

Otro remedio popular es el agua de borrajas, que algunas leyendas humorísticas asocian con la poción mágica de Panorámix (el druida de los cómics de Astérix). Se dice a menudo que cuando algo no da el resultado esperado “ha quedado en agua de borrajas”, atribuyendo a esta infusión pocas o nulas propiedades. Pero en realidad no es así: el agua de hervir las borrajas es un verdadero elixir nutritivo.2 Estudios recientes han demostrado que el agua de borraja contiene numerosos minerales y proteínas, además de tener alta capacidad antioxidante y efectos beneficiosos para la salud. Para prepararla, se hierve medio litro de agua, se añaden unos 12 gramos de flores de borraja y se retira del fuego. Se deja reposar 8–10 minutos, se cuela y se endulza con miel y zumo de limón. Se puede tomar caliente, tibia o fría, y se considera un reconstituyente que potencia la fuerza y la vitalidad.

Beneficios del aceite de semillas de borraja: El aceite de borraja se extrae por presión en frío de las semillas y es muy rico en ácidos grasos poliinsaturados, especialmente en ácido γ-linolénico (GLA). Este aceite ha demostrado tener un potente efecto antiinflamatorio y modulador hormonal. Se utiliza como suplemento natural para mejorar dolores articulares y musculares, especialmente en casos de artritis reumatoide. También es apreciado en la etapa del climaterio (menopausia) y para aliviar síntomas del síndrome premenstrual, ya que el ácido γ-linolénico ayuda a regular los niveles de prostaglandinas y a inhibir el exceso de compuestos inflamatorios. Gracias a este efecto, el aceite de borraja contribuye a equilibrar los desequilibrios hormonales y a reducir la retención de líquidos asociada al ciclo menstrual. Tradicionalmente, se le atribuye también un efecto emmenagogo (favorece la menstruación) y se ha empleado para aumentar la fertilidad femenina. Además, durante la lactancia se considera que puede enriquecer la leche materna en nutrientes esenciales, ayudando así a nutrir mejor al bebé. No obstante, conviene usar el aceite de borraja con moderación y preferiblemente bajo supervisión, ya que en dosis elevadas podría tener efectos adversos.

Usos culinarios de la borraja

Usos culinarios de la borraja

La borraja es una verdura muy apreciada en ciertas gastronomías locales. Destaca especialmente en la cocina tradicional de Aragón, donde es considerada casi un plato insignia regional, y también en Navarra, La Rioja y otras zonas del Ebro. En otros países también se emplea: por ejemplo, en Italia (Liguria) es habitual usarla como relleno de pasta (pansotti), y en Alemania se usa cruda en la ensalada Grüne Soße. Tiene un sabor suave con un punto amargante y refrescante, y se puede consumir de muchas maneras: hervida, salteada, rebozada, cruda en ensalada (las flores sobre todo), etc. A continuación, presentamos un par de preparaciones culinarias típicas con borraja:

Recetas con borraja

Recetas con borraja

Crespillos aragoneses (postre tradicional de Aragón)3

Ingredientes:

  • Una cesta de hojas de borraja, unas 40
  • 3 huevos
  • 125 g de harina (trigo, espelta, alforfón…)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Azúcar o miel de romero

Procedimiento:

  • Lavamos las hojas de borraja, las escurrimos y las dejamos sobre un trapo para secar.
  • Dentro de un bol batimos los huevos y añadimos la harina poco a poco.
  • Ponemos una sartén con aceite abundante a calentar.
  • Cuando el aceite esté lo suficientemente caliente, cogemos las hojas de borraja y las hundimos en la masa que hemos preparado con la harina y el huevo, dejamos un segundo que caiga el sobrante al bol y las ponemos a freír.
  • Una vez estén bien doraditas, las sacamos y las dejamos en un plato con papel de cocina, o sobre un colador metálico para que escurra el excedente de aceite.
  • Cuando estén todas fritas, las ponemos en una bandeja y les añadimos un poco de azúcar o un chorrito de miel de romero por encima.
  • ¡Buen provecho!
Crespillos aragoneses
Fuente: Alimentación del Presente

Borraja con patatas y jamón (receta popular, versión de Karlos Arguiñano)4

Ingredientes:

  • 1 kg de borrajas
  • 2 patatas
  • 100 g de jamón serrano
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Perejil

Procedimiento:

  • Retira las hojas de las borrajas y la parte inferior del tallo. Lávalas y córtalas en trozos de 4 centímetros.
  • Pon agua a calentar en una cazuela, sazónala y cuando empiece a hervir, añade la borraja. Cuécela durante 12 minutos. Escurre la borraja y resérvala. Reserva también el caldo.
  • Pela la patata, córtala en dados y fríelos en una sartén con aceite. Cuando estén hechos, escúrrelos en un plato cubierto con papel absorbente de cocina. Sazona.
  • Pela los dientes de ajo, lamina y sofríelos en una cazuela con un chorrito de aceite. Pica el jamón en dados y añádelos. Antes de que cojan color, añade la harina, sofríela un poco y vierte un poco del caldo resultante de cocer la borraja.
  • Cocina el conjunto durante un par de minutos y añade la borraja. Mezcla bien y añade las patatas a la cazuela.
  • Espolvorear con perejil picado y decora con una hoja de perejil.
  • ¡Buen provecho!

(Nota: La cocina aragonesa también incluye otras recetas famosas con borraja, como Borrajas con almejas, Tortilla de borrajas o Milhojas de borraja con jamón, demostrando la versatilidad de esta verdura.)

Curiosidades mágicas de la borraja

Curiosidades mágicas de la borraja

Astrología

Desde la antigüedad la borraja ha sido asociada a la fuerza y la audacia. Ya los griegos la consideraban una hierba que infundía valor a los ánimos decaídos, y los romanos la situaban bajo la influencia del planeta Júpiter (en la astrología tradicional, Júpiter gobierna la valentía y el optimismo). Esta asociación le confería un aura de hierba poderosa que podía elevar el espíritu de quien la tomaba.

Magia y folclore

En la magia popular europea, la borraja es conocida como la hierba del coraje. Se cree que puede aumentar las habilidades psíquicas y otorgar coraje, protección, felicidad y paz a quien la lleva o la consume. También se decía que aportaba grandeza de alma y determinación. Por eso, como se ha mencionado, hay relatos de guerreros celtas que bebían vino con borraja antes de combatir, buscando esta inyección de valor. En algunas tradiciones esotéricas modernas, la borraja se utiliza en encantamientos o rituales para atraer la alegría y disipar la tristeza (recordando su uso histórico como planta euforizante o que da alegría al corazón). Sea como sea, la borraja ha dejado huella tanto en la medicina como en la imaginación popular a lo largo de los siglos.

Mensaje

«Soy la hierba del coraje: enciendo el ánimo, alejo el miedo y te lleno de alegría serena para seguir adelante.»

Bibliografía

Bibliografía

  • Culpeper, Nicholas (1653). The Complete Herbal. Londres.
  • Jorba Camps, Jaume & Viladíu Soler, Mercè (2011). Plantes Medicinals de Montserrat. Lérida: Pagès Editors. (Pág. 52–53, entrada sobre la borraja).
  • Berdonces i Serra, Josep Lluís (2000). Gran Enciclopèdia de les Plantes Medicinals. Madrid: Tikal Ediciones. (Entrada “Borraja”).
  • Abella, Ignacio (2003). La Magia de las Plantas. Sabadell: RBA Libros. (Pág. 193, referencias a la borraja en la tradición mágica).