Siempreviva – Helichrysum stoechas
Plantas herbáceas
Siempreviva o Ramell de Sant Ponç [Catalán]
Helicriso, perpetua o siempreviva [Castellano]
Helichrysum stoechas [Científico]


Hábitat
La podemos encontrar en lugares mediterráneos bien soleados y secos. Es una planta que adora el sol y el calor, y no le da nada de miedo la falta de agua. Crece de forma silvestre en maquias y garrigas, aquellos matorrales bajos típicos de zonas de clima mediterráneo. La veremos en pendientes rocosas, laderas áridas, claros de bosque de pinos, dunas costeras e incluso en los márgenes de caminos y taludes de tierra seca. Prefiere los suelos pobres, arenosos o pedregosos, bien drenados (donde el agua no se encharque). Por eso es común en tierras calcáreas y zonas un poco yermas donde otras plantas más exigentes no prosperan. Su altitud de distribución suele ser desde el nivel del mar hasta montañas medianas (hasta unos 800-1000 m). Un lugar típico donde la puedes encontrar es en los bosques aclarados de la costa o prelitoral, donde forma alfombras dispersas de florecitas amarillas en verano. En Cataluña, por ejemplo, hay en el Empordà, en las tierras tarraconenses y en muchas comarcas del interior seco.
Historia de la siempreviva
Historia de la siempreviva
La relación de la siempreviva con los humanos viene de muy antiguo. Ya los griegos y romanos de la antigüedad la conocían y la usaban tanto para remedios como para decoración. Los griegos la empleaban para curar heridas y dolores, de hecho, un remedio antiguo para la gota (un tipo de artritis) consistía en macerar hojas y flores de siempreviva en vino y dar de beber al enfermo. También la utilizaban para hacer coronas y guirnaldas: como las flores no se marchitan, eran ideales para coronar estatuas de dioses y héroes, simbolizando la inmortalidad.

También es una planta protagonista en ferias y tradiciones: por ejemplo, en la Feria de Sant Ponç de Barcelona y otros pueblos (una feria de hierbas medicinales que se celebra en mayo) nunca faltan ramos de siempreviva entre las paradas; y por San Juan, como decíamos, es una de las 7 hierbas que se recogen la noche del fuego para bendecirlas con el rocío y colgarlas en casa como amuleto de salud para todo el año. En resumen, la siempreviva ha acompañado a nuestras abuelas y bisabuelas en la medicina popular, en rituales de protección e incluso en el arte de hacer ramos secos decorativos, ganándose a pulso el título de “flor inmortal” a lo largo de la historia.
Propiedades y usos medicinales de la siempreviva
Propiedades y usos medicinales de la siempreviva
A pesar de su aspecto humilde, la siempreviva es una farmacia en miniatura. Sus flores y hojas contienen sustancias beneficiosas: flavonoides, aceite esencial y otros compuestos que le dan propiedades medicinales variadas. ¿Cuáles son estas propiedades? Pues resulta que la siempreviva es antiinflamatoria, antialérgica, expectorante, digestiva, diurética y cicatrizante, entre otras.
¡Esto quiere decir que sirve para muchas cosas! Por ejemplo, tradicionalmente se ha usado la infusión de flores de siempreviva para tratar los resfriados y la tos. Tiene efectos pectorales: ayuda a calmar la tos seca y a expulsar moco, porque actúa como suave expectorante. También es febrífuga, es decir, ayuda a bajar la fiebre en procesos gripales (como una aspirina natural pero más suave). Además, es conocida como uno de los mejores antihistamínicos naturales: tomar infusión puede aliviar los síntomas de la alergia (estornudos, picores de nariz y ojos) gracias a su efecto antialérgico y antiinflamatorio; por eso se dice que es ideal en primavera cuando hay alergias al polen. La siempreviva también se utiliza para problemas digestivos: sus sustancias amargantes estimulan los jugos gástricos y pancreáticos, mejorando la digestión, y actúa de colerético (ayuda al hígado y la vesícula a producir bilis). A la vez, tiene un punto diurético (nos hace orinar un poco más), cosa útil para limpiar riñones y tratar pequeñas retenciones de líquidos o infecciones urinarias suaves. En la medicina popular, un uso muy apreciado es para la piel: el aceite o pomada de siempreviva se aplica sobre contusiones, quemaduras, eccemas o heridas, ya que acelera la curación y regenera la piel (cicatrizante y protector de los tejidos).

Si te picaran muchos mosquitos o de urticaria, por ejemplo, una infusión concentrada de siempreviva aplicada con compresas calma la inflamación y el picor. También se ha usado para aliviar dolores reumáticos y de las articulaciones (gracias a su efecto antiinflamatorio) e incluso contra la gota y la artritis, ya que actúa como antireumático y antigotoso. Otra propiedad interesante: es antimicrobiana, o sea que dificulta el crecimiento de algunas bacterias y hongos – por eso los curanderos la ponían en jarabes para la tos o preparados para infecciones, para aprovechar este efecto desinfectante.
En resumen, la siempreviva es de aquellas plantas multiuso de la farmacia natural: sirve para la garganta, los pulmones, la piel, el estómago, los riñones… Y todo esto de manera bastante suave y segura. ¿Cómo se toma? Sobre todo en infusión de las sumidades floridas (flores secas): se deja reposar una cucharada de flores en agua caliente unos minutos, ¡y para dentro! Este té amargante (no muy bueno de sabor, todo se ha de decir, es un poco amargo) se puede endulzar con miel y es ideal antes de ir a dormir si tienes tos o alergia. También se puede preparar un oleato (aceite macerado): se dejan las flores en aceite de oliva al sol durante seis o siete semanas para que el aceite extraiga los principios activos, y después este aceite se puede usar para hacer masajes a zonas doloridas o irritadas.
Precauciones
La siempreviva, tomada en cantidades moderadas como infusión, es bastante segura y no tóxica. Aún así, como pasa con todas las hierbas medicinales, se ha de utilizar con sensatez: mejor no dar a niños muy pequeños ni a embarazadas sin consejo médico, y respetar las dosis (no por tomar mucho hará más efecto).

Otros usos de la siempreviva
Otros usos de la siempreviva
Además de los usos medicinales, la siempreviva tiene otras aplicaciones curiosas. Uno de ellos es en el mundo de los olores: gracias a su perfume intenso, se utiliza en perfumería y aromaterapia.
El aceite esencial de siempreviva es muy apreciado para hacer perfumes y colonias, ya que actúa como fijador (ayuda a que el aroma dure más tiempo) y aporta unas notas cálidas y dulces, con toques de miel, especias y heno. Imaginemos un perfume de verano: unas gotitas de immortelle (siempreviva) le dan un fondo dorado y envolvente. En aromaterapia, difundir unas gotas de aceite de siempreviva dicen que ayuda a relajar la mente y favorecer la positividad, como si nos lleváramos un poco de sol a casa. Otro uso importante es en jardinería sostenible. La siempreviva es una planta ideal para jardines de bajo mantenimiento: aguanta la sequía, no hace falta regarla casi, y encima decora con su color amarillo. Mucha gente la planta en rocallas, taludes o tiestos soleados para disfrutar de su contraste de hojas grisáceas y flores amarillas. Además, atrae insectos buenos (como abejas) y espanta algunos malos: su aroma actúa como repelente suave de ciertos insectos, así que tener cerca del huerto puede ayudar a mantener plagas a raya.

También se emplea en ramos secos y manualidades: seguro que alguna vez has visto un ramillete decorativo con flores secas amarillas, seguramente eran siemprevivas. Se recogen justo cuando sus flores empiezan a abrirse y se cuelgan boca abajo para secarlas; una vez secas, como conservan el color, se usan para crear centros de mesa, coronas decorativas y adornos que duran mucho tiempo. Antiguamente, en el campo, también era costumbre poner bolsitas de tela con siempreviva seca, espliego y romero dentro de los armarios para perfumar la ropa y espantar insectos (arañas, polillas). Finalmente, te podría sorprender que en algunos lugares se ha probado a usar la siempreviva en la cocina: hay chefs que la han usado para dar un toque de aroma a platos, aceite infusionado o licores de hierbas. Las flores jóvenes y hojas tiernas, en pequeñas cantidades, pueden aromatizar infusiones o vinagres, aportando un regusto amargo y especiado. No es una “hierba comestible” muy común porque es bastante amarga.
Curiosidades mágicas de la siempreviva
Curiosidades mágicas de la siempreviva
Astrología
Desde la antigüedad se ha asociado la siempreviva con la energía del Sol. El Sol, en astrología, representa la vida, la vitalidad y la fuerza interior, y tiene sentido: las flores doradas de la siempreviva parecen pequeños soles y la planta permanece inalterable como un símbolo de vida eterna. Algunos herbolarios antiguos decían que esta hierba era gobernada por el Sol y que recogerla un domingo (día dedicado al Sol) le potenciaba las propiedades. También se consideraba que estaba conectada con el fuego (por su color y porque crece en lugares soleados y secos). Por eso, en rituales solares o de purificación, la siempreviva tenía un lugar especial. En cambio, otras tradiciones le atribuyen influencia de Saturno en cuanto a su persistencia (Saturno rige lo que perdura y el tiempo), pero en general prevalece la imagen solar y radiante de la planta.

Vemos pues que la siempreviva está bien presente en la magia verde de diversas culturas: una planta que simboliza la duración, la protección y la luz, utilizada en encantamientos para dar fortaleza espiritual y mantener la alegría (¡recordemos que el amarillo es el color de la alegría!). Incluso en algunas leyendas se dice que aquellos que llevan siempreviva encima nunca se pierden en el bosque, porque la flor guía el camino de retorno (como un hilo de Ariadna dorado). Sea como sea, es bonito pensar que esta florecita resistente, que sobrevive a la sequía y al paso del tiempo, también pueda echarnos una mano para superar adversidades y llenarnos de energía positiva.
Mensaje
«Soy la flor eterna, la pequeña luz dorada que brilla bajo el sol implacable. Me encontrarás allí donde otros desfallecen, adornando de amarillo los caminos polvorientos y las rocas calientes. Yo te traigo un mensaje de resistencia y esperanza: ni la sequía ni el paso del tiempo pueden conmigo, y quiero enseñarte que tú también puedes superar los obstáculos y renacer cada día. Si me llevas contigo, te llenaré de luz y calma; con mi aroma suave alejaré tus penas y perfumaré tus sueños. Soy humilde y pequeña, pero guardo la fuerza del sol en mis pétalos dorados. Yo soy la siempreviva, la que nunca se marchita, y vengo a recordarte que, con resiliencia y luz en el corazón, la vida siempre triunfa.»
Bibliografía
- Cirujeda Ranzenberger, Alicia y Zaragoza Larios, Carlos. ‘La cara amable de las malas hierbas’. Aragón: CITA (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón, 2013, p. 158.

