Malva – Malva sylvestris

Plantas herbáceas

Malva [Catalán]
Malva [Castellano]
Malva sylvestris [Científico]

Introducción

La malva (Malva sylvestris) es una planta herbácea de la familia de las malváceas. Es una planta perenne, lo que significa que puede vivir más de un año. Durante el invierno, la parte aérea de la planta puede morir, pero las raíces sobreviven y permiten que la planta retoñe la primavera siguiente.

Originaria de Europa, esta planta se ha extendido por otros continentes gracias a sus grandes propiedades medicinales para aliviar las inflamaciones de la garganta y los intestinos. Se caracteriza por sus vistosas flores de color rosa o púrpura (malva), con líneas más oscuras que crean un atractivo contraste visual. También es una planta comestible que se toma en ensalada desde tiempos de los romanos.

Allí donde crece nos indica presencia de nitrógeno en el suelo, de ahí el refrán criar malvas, es decir, ser enterrado.

Hojas

Las hojas de la malva común alternan a lo largo del tallo. Son redondeadas, como un pequeño abanico de 5–7 lóbulos poco profundos, y el borde tiene pequeñas “sierras”. Miden entre 3 y 8 cm y son de un verde vivo, con un tacto suave porque llevan un borrisol fino. Cada hoja cuelga de un pecíolo largo que le da movimiento y la ayuda a soportar el calor.

Frutos

Cuando la flor se seca, queda un pequeño disco verde que recuerda un “quesito”. Cuando madura (5–8 mm), se divide en piezas y deja ir semillas marronáceas. Tanto el disco como las semillas contienen mucílagos, unas sustancias gelatinosas que se han usado de siempre para calmar la tos y suavizar la garganta.

Flores

De primavera hasta bien entrado el otoño, la malva se llena de flores grandes (3–5 cm). Normalmente son rosas o púrpuras y tienen cinco pétalos en forma de abanico con rayitas más oscuras que salen del centro. En medio hay una columnita con muchos estambres blancos que atraen abejas y mariposas gracias al néctar abundante.

Raíces

La malva tiene una raíz principal que baja bastante profunda (hasta unos 40 cm) y, cerca de la superficie, muchas raicillas finas. Esto le permite encontrar agua en terrenos secos y aguantarse bien en suelos removidos o márgenes de caminos. La raíz, rica en mucílagos, también se ha hervido en infusiones para calmar irritaciones de estómago.

Hábitat

Etimología

La palabra “Malva” proviene del latín “mollire”, que a su vez deriva del griego antiguo “malakhé” (μαλάχη). El término griego está relacionado con la palabra “malassó” (μαλάσσω), que significa “suavizar” o “calmar”. Esta etimología hace referencia a las propiedades emolientes y calmantes de la planta, que son bien conocidas desde la antigüedad.
El uso del nombre “malva” en varias lenguas europeas actuales, como el catalán, el español, el francés (“mauve”) y el inglés (“mallow”), muestra la difusión e importancia de la planta en diferentes culturas a lo largo de la historia. Sus propiedades curativas han hecho que la malva sea reconocida y utilizada en la medicina popular y tradicional en todo el mundo.

Historia de la malva

Historia de la malva

En la antigua Grecia, Hipócrates, el padre de la medicina, la recomendaba por sus propiedades emolientes y antiinflamatorias. Los griegos la utilizaban para tratar diversas enfermedades, incluyendo las infecciones respiratorias y los problemas digestivos. Los romanos también apreciaban la malva común. Plinio el Viejo, un escritor y naturalista romano, mencionaba la malva como un remedio popular para diversas dolencias. Los romanos la consumían tanto en la alimentación como en la medicina. Era una planta valorada por sus efectos calmantes sobre las mucosas y la piel. Durante la Edad Media, la Malva sylvestris continuó siendo una planta muy apreciada. Los herbolarios medievales la utilizaban por sus propiedades medicinales. Era un ingrediente común en los ungüentos y las infusiones que se usaban para tratar heridas, picaduras de insectos, e inflamaciones. Además, sus hojas y flores eran consumidas en forma de sopas y ensaladas, especialmente en épocas de carestía.

Durante el Renacimiento, se produjo un resurgimiento del interés por las plantas medicinales y la malva no fue una excepción. Los botánicos de esta época, como John Gerard y Nicholas Culpeper, escribieron ampliamente sobre sus virtudes terapéuticas. Culpeper, en particular, la describió como una planta con propiedades suavizantes y calmantes, útil para tratar diversas afecciones internas y externas.
En épocas más recientes, la malva sylvestris ha continuado siendo utilizada en la medicina tradicional y la herboristería. Sus aplicaciones se han extendido a la fitoterapia, donde sus propiedades antiinflamatorias y mucilaginosas son apreciadas para aliviar afecciones respiratorias y problemas digestivos.
Además, la malva común ha encontrado su lugar en la cocina moderna como ingrediente nutritivo y decorativo. Las hojas y flores de la malva se utilizan en ensaladas, tés y otras preparaciones culinarias.

«Con agua, malvas y un mortero, boticario quiero ser.»
Dicho popular

Usos medicinales de la malva

Usos medicinales de la malva

Su contenido en mucílago sirve como fluidificador de la mucosidad en el tratamiento de la tos, de la bronquitis, de la laringitis y de la amigdalitis. Se utiliza especialmente en vía externa, en gárgaras y colutorios bucales. También se recomienda en los problemas de gastroenteritis no diarreica, así como para las hemorroides y para el eccema en aplicaciones externas. Las hojas frescas también se han usado en vía externa para el tratamiento de úlceras de la piel.

  • Propiedades antiinflamatorias: La malva es rica en mucílagos, sustancias que calman la inflamación e irritación de las mucosas. Esto la convierte en un remedio ideal para afecciones como resfriados, faringitis, tos, gastritis, colitis e irritaciones de la piel.
  • Propiedades digestivas: Los mucílagos de la malva también actúan como laxante suave, ayudando a regular el tránsito intestinal y aliviar el estreñimiento. Además, protege la mucosa digestiva y favorece la digestión.
  • Propiedades cicatrizantes: La malva acelera la cicatrización de heridas, úlceras y quemaduras gracias a sus propiedades astringentes y antisépticas.
  • Propiedades emolientes y suavizantes: La malva es ideal para calmar la piel seca, irritada o con picor. Se utiliza en infusiones para hacer baños, compresas o como ingrediente en cremas y lociones caseras.
  • Rica en vitaminas y minerales: La malva contiene vitaminas A, B1, B2, C y E, así como minerales como el calcio, el potasio, el magnesio y el hierro.

Cómo aprovechar los beneficios medicinales de la malva

  • Infusión: Añada una cucharada de flores y hojas de malva secas a una taza de agua hirviendo. Deje reposar 7 minutos, filtre y beba. Puede añadir miel o limón al gusto. Ideal para calmar la tos, la irritación de garganta y problemas digestivos.
  • Compresa: Haga una infusión como la receta anterior. Sumerja una compresa de tela limpia en la infusión caliente, exprímala ligeramente y aplíquela sobre la zona afectada durante 10-15 minutos. Para aliviar inflamaciones, heridas y picores en la piel.
  • Ungüento: Mezcle 2 cucharadas de polvo de malva seca con 50 g de aceite de oliva o vaselina. Aplique suavemente sobre la piel seca, irritada o con heridas. Para hidratar, suavizar y cicatrizar la piel.
  • Ensalada: Aporte un toque nutritivo a sus ensaladas añadiendo hojas de malva frescas.
  • Sopas y guisos: Aproveche el sabor y las propiedades de la malva añadiéndola a sus sopas y guisos preferidos.

Consejos:

  • Asegúrese de recoger la malva de zonas libres de contaminación.
  • Si tiene alguna alergia o está tomando medicamentos, consulte con su médico antes de utilizar la malva con fines medicinales.
  • Empiece con dosis bajas y aumente gradualmente según su tolerancia.
  • La malva no es un sustituto de los tratamientos médicos convencionales.

Con estas recomendaciones, puede empezar a disfrutar de los múltiples beneficios medicinales de la malva e incorporarla a su rutina de salud y bienestar de manera natural y segura.

Usos comestibles de la malva

Usos comestibles de la malva

La malva no solo es una planta bella y medicinal, sino que también es un ingrediente delicioso y versátil en la cocina. Sus hojas tiernas, flores suaves y frutos secos aportan un sabor único y una textura crujiente a diversos platos. Además, la malva es una buena fuente de nutrientes, lo que la convierte en un complemento ideal para una dieta saludable.

Diversas partes de esta planta son comestibles. Las hojas tiernas pueden ser consumidas crudas en ensalada, cocidas en sopa o bien rehogadas después de una cocción previa. Los capullos florales se pueden preparar en adobo con vinagre. No obstante, la parte de la planta más aprovechada son los frutos inmaduros y tiernos frecuentemente llamados panecillos o quesitos, que pueden ser comidos directamente en el campo sin ninguna preparación como aperitivo o en ensaladas. También se usan para decorar postres. Las flores pueden ser empleadas para preparar infusiones y como ingrediente en licores como, por ejemplo, la ratafía.
La malva tiene un elevado contenido en vitamina B2 y, en cambio, es una planta muy pobre en ácido oxálico.

Tiene un gusto extremadamente suave y su valoración es excelente si eliminamos el mucílago de sus hojas. Lo conseguiremos de forma muy sencilla cociendo las hojas al vapor durante 10 minutos antes de preparar el plato que deseemos. De esta manera la aceptación de la malva será prácticamente total, con un aspecto y textura que recordarán a las espinacas. Por el contrario, si no eliminamos el mucílago la aceptación de la malva será muy modesta.

En Cataluña no ha habido, hasta ahora, mucha tradición de consumir hojas de malva, pero nos estamos perdiendo un alimento con un gran potencial, como bien saben en muchos lugares del mundo (como India, Sudamérica o Magreb) donde siempre se ha consumido como una verdura más. Sino solo hace falta que preguntéis a vuestros vecinos o vecinas de origen marroquí cómo preparan la “bakkoula”.

Un regalo de la naturaleza para tu paladar

Nutrición: La malva es rica en vitaminas A, B y C, así como en minerales como el calcio, el potasio, el magnesio y el hierro. Además, es una buena fuente de fibra, que ayuda a regular el tránsito intestinal y saciar el hambre.

Sabor: La malva tiene un sabor ligeramente salado y a nuez, con un toque de gusto terroso. Las hojas jóvenes son más suaves, mientras que las más maduras tienen un sabor más intenso.

Versatilidad: La malva se puede consumir de muchas maneras: cruda en ensaladas, cocida en sopas y guisos, salteada como verdura, o incluso seca y triturada para añadirla a especias e infusiones.

Consejos:

  • A la hora de cocinar con malva, es importante no cocinarla demasiado tiempo, ya que puede perder su color verde vibrante y su textura crujiente.
  • Las hojas de malva se pueden conservar en la nevera en una bolsa de plástico perforada durante unos 3 días.
  • Las flores de malva se pueden añadir a ensaladas, bebidas refrescantes e infusiones para darles un toque de color y sabor.
Recetas con malva

Recetas con malva

Chips de malva1

Ingredientes:

  • Un bol de hojas de malva
  • Níscalos
  • Aceite
  • Sal

Procedimiento:

  • Lavamos las hojas de malva y también los níscalos. Si los lavamos lo suficientemente bien y eliminamos la tierra, no hará falta pelarlos.
  • Seguidamente, con un pelador, los cortaremos en láminas finas.
  • Freímos las hojas de malva y las láminas de níscalo en la sartén con aceite caliente (podéis hacerlo también al horno, que es más saludable, pero aun así tendréis que añadir un buen chorro de aceite para que no quede demasiado seco).
  • Las malvas estarán hechas en medio minuto, mientras que los níscalos tardan un par o tres de minutos, y debemos vigilar porque tanto si los freímos como si los hacemos al horno, llega un punto en que se queman muy rápidamente.
  • Eliminamos el exceso de aceite, añadimos un punto de sal, ¡y a disfrutar!
Chips de malva
Fuente: Eixarcolant

Ensalada marroquí de malva. Khoubiza o Bakkoula2

Ingredientes:

  • Un manojo (150 grs aprox.) de hojas y tallos de malva
  • 1/2 taza de aceite de oliva
  • 1/2 taza de perejil picado y/o cilantro – (yo uso una mezcla)
  • 4 dientes de ajo, prensados o picados finamente – o más al gusto
  • 1½ cucharaditas de pimentón dulce
  • 1½ cucharaditas de comino
  • ¼ cucharadita de sal – o más al gusto
  • ¼ cucharadita de pimienta de cayena – o al gusto (opcional)
  • 2 cucharadas de zumo de limón – o al gusto
  • 1 pulpa de limón conservada – picada
  • Piel de limón conservada – para adornar
  • 1 puñado de aceitunas rojas – para adornar

Procedimiento:

  • En un bol grande o una pila llena de agua, lavad bien la malva. Enjuagadla y escurridla bien. Cortad las hojas y los tallos y ponedlos en una cesta de vapor sobre agua hirviendo. No pasa nada si las hojas se amontonan por encima del borde.
  • Coced la malva al vapor durante 15-20 minutos o hasta que esté tierna. Se reducirá mucho de volumen y se volverá de color más oscuro.
  • Exprimed o presionad para sacar el agua sobrante de la malva al vapor. Podéis hacerlo directamente en la cesta de vapor con una cuchara de madera o una espátula para presionar la malva contra los lados de la cesta.
Ensalada marroquí de malva
Fuente: Taste of Maroc

Ensalada de malva con vinagreta de limón

Lavad y cortad las hojas de malva tiernas. Mezcladlas con tomates cherry, pepino en trozos y cebollas rojas picadas. Preparad una vinagreta con zumo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta. Aliñad y disfrutad de un plato refrescante y nutritivo.

Crema de malva con patata

Sofreíd una cebolla picada con un trozo de ajo. Añadid las hojas de malva y las patatas peladas y cortadas en trozos. Cubrid con caldo vegetal y dejad hervir hasta que las patatas estén tiernas. Triturad la sopa hasta obtener una crema fina y suave. Salpimentad al gusto y decorad con costrones o parmesano rallado.

Galletas de malva

Mezclad harina, mantequilla fría, sal y hojas de malva picadas hasta obtener una masa homogénea. Formad bolas pequeñas, colocadlas en una bandeja de horno cubierta con papel de pergamino y aplastadlas ligeramente con un tenedor. Coced en el horno a 180°C durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas.

Curiosidades mágicas de la malva

Curiosidades mágicas de la malva

Astrología

Está bajo el dominio de Venus.

Magia

La malva es la luz del alba en nuestra vida, y nos trae un nuevo amanecer, más apertura y confianza a nuestras vidas. Es la llave maestra de nuestro corazón, de nuestro carácter y de nuestros pensamientos. Su magia nos suaviza el carácter y nos hace más abiertos y naturales; más relajados, confiados y afectuosos en nuestra manera de ser y de comunicarnos. Con ella abriremos nuestra emotividad bloqueada y despertará en nosotros una mayor comunicación espiritual.
En magia natural la usaremos como planta de protección física y psíquica. En rituales de fertilidad y atracción amorosa. Para el desarrollo de las propias capacidades internas, y de la percepción psíquica. Para la sanación y la belleza física y espiritual. Para incrementar nuestro poder de canalización y sanación energética. Suaviza y mejora las relaciones de pareja, el buen humor y la comunicación.

Mensaje

Abro mi corazón y mi carácter, soy amable, confiada y comunicativa. Desbloqueo todos mis circuitos energéticos, emocionales y espirituales. Con calma y confianza encajo las crisis y los cambios importantes de mi vida. 2

Bibliografía

Bibliografía

  • Dr. Berdonces, José Luis. ‘Plantas Medicinales”. Madrid: Ediciones Oberon, , 2016, p. 176
  • Culpeper, Nicolás. ‘Herbario Completo’. Madrid: Editorial Tritemio, S.L., 2015, p. 177-179.
  • Vàzquez Molina, Gabriel. La Magia de las Hierbas. Guipuzkoa: Txertoa argitaletxea (Euskal Gaiak Abark S.L.), 2012.
  • Cirujeda Razenberger, Alicia y Zaragoza Larios, Carlos. La cara amable de las malas hierbas. Usos alimentarios, medicinales y ornamentales de las plantas arvenses. Aragón: CITA (Centro de investigación y tecnología agroalimentaria de Aragón), p. 68-69