Pozos de hielo
Productos sostenibles

¿Qué eran y para qué servían?
- Conservar alimentos frescos (carne, pescado…).
- Enfriar bebidas.
- Usos medicinales (para bajar la fiebre).
- Y lo más divertido: ¡permitían fabricar helados y sorbetes en verano!
- La Construcción: Se buscaban lugares elevados, fríos y sombríos. Allí se excavaban grandes agujeros circulares, que podían tener de 8 a 12 metros de diámetro y muchos metros de profundidad. Las paredes se recubrían de piedra para mantener la estructura.
- El Llenado: Durante los meses de invierno, los trabajadores recogían la nieve caída. La introducían en el pozo y la prensaban con fuerza para compactarla. Capa a capa, la nieve se convertía en bloques de hielo sólido.
- La Conservación: Una vez lleno, el pozo se cerraba herméticamente. Se cubría con una gruesa capa de materiales aislantes naturales, como paja, hojas o tierra. Esta técnica era tan eficaz que el hielo se podía conservar sólido durante todo el año, incluso en pleno agosto.


La lección de sostenibilidad de los pozos de hielo
- Recurso local y natural: Utilizaban un recurso gratuito y abundante en invierno: la nieve.
- Cero consumo energético: Funcionaban gracias al ingenio constructivo y al aislamiento natural (como la paja), sin gastar nada de electricidad.
- Adaptación al entorno: Demuestran un conocimiento profundo del clima y del terreno para encontrar la ubicación perfecta.
- Economía local: El comercio del hielo creó una economía local que daba trabajo a muchas personas durante el invierno (recogiendo) y el verano (distribuyendo).

Pozo de hielo de l’Obac Vell en Vacarisses, Vallès Occidental. Fuente: Medi Natural del Bages i el Moianès

Pozo de Santa Coloma de Queralt. En la Conca de Barberà, es otro ejemplo destacado.

Poua de glaç del grupo de la Ginebreda, en Castellterçol. Los pozos de hielo más grandes, como este de la Ginebreda, se llaman poues, en femenino. Fuente: Medi Natural del Bages i el Moianès

Cúpula del pozo de hielo de Solsona, donde se almacenaba el hielo obtenido del río Negre o del agujero de la Bòfia. Se puede visitar en visitas guiadas.
Para saber más: Recursos
¿Quieres ver cómo eran estos pozos de hielo por dentro y entender mejor su historia? Echa un vistazo a estos vídeos:
- El Pozo de nieve de Alpera (Castilla-La Mancha): Un vídeo corto que muestra la impresionante estructura de un pozo de nieve muy bien conservado.
- El Pozo de Salamanca: Otro ejemplo de cómo estas estructuras se encontraban por toda la península.
- Pozo de hielo en Solsona: Un vídeo que explora este pozo que podemos visitar.
- Pous de glaç, construccions del passat (en català): Una breve noticia de la televisión local VOTV que explica la importancia de estas construcciones y cómo nos hacen reflexionar sobre el presente y el futuro.
- Els Pous de Glaç de Cardona (en català): Un vídeo explicativo hecho por alumnos, perfecto para ver cómo funcionaban los pozos de hielo cercanos a las minas de sal.
Conclusión: La sabiduría del pasado
Los pozos de hielo nos recuerdan que nuestros antepasados tenían soluciones increíblemente ingeniosas para sus retos diarios. Supieron aprovechar la naturaleza de manera respetuosa y eficiente. En un momento en que buscamos soluciones para la crisis climática, mirar atrás y aprender de esta «tecnología» sostenible nos puede dar muchas pistas para el futuro.

